Malvinas: Relatos que acompañaron los medios. Triunfalismo, diplomacia y seducción

La dictadura y el gran relato triunfalista; Alfonsín y la búsqueda de la reputación perdida; Menem y el poder de la seducción; relatos que acompañaron los más de 30 años que nos separan de aquella guerra.

Desde Centro de Investigación y Desarrollo en Comunicación, Industrias Culturales y Televisión (CeID-TV), de la Facultad de Periodismo y Comunicación Social de la UNLP, dirigido por el Dr. Leonardo González y co-dirigido por la Esp. Silvina Pauloni, realizamos un relevamiento de los medios de diversos  comunicación,  con el objetivo de conocer cuáles fueron los grandes discursos mediáticos que acompañaron y se reprodujeron, en relación al conflicto bélico en la Malvinas, durante  los periodos de la dictadura, el gobierno de Raúl Alfonsín y Carlos Menem.

Durante el periodo dictatorial, los medios de comunicación, fueron utilizados  como espacio de construcción se sentido, donde solo tenía lugar una voz portadora del discurso oficial. A través de estrategias de difusión propagandista, dispuestas en las páginas de los diarios y revistas de mayor tirada, la  junta militar pretendía reflejar el buen funcionamiento de su maquinaria.

Un caso concreto fue el rol de los medios de comunicación durante la Guerra de Malvinas (1982). La Agencia Telam fue el único medio en la isla encargado de informar lo que acontecía en territorio. Claro que, al estar controlada por los militares, los discursos que emitía la agencia estaban teñidos con una visión que conducía a  una realidad ficticia,  donde las fuerzas argentinas estaban por sobre las inglesas.

Los grandes medios gráficos de tirada nacional reproducían en  páginas, titulares, bajadas, editoriales y fotografías, un discurso funcional al gobierno de facto, con una retorica triunfalista. En esta línea, el canal estatal (ATC – Canal 7), también controlado por el gobierno de facto, se sumó al sentimiento exitista que proclamaba el Gobierno militar, emitiendo el discurso político dónde se proclamaba la victoria inventada por  presidente de facto Leopoldo Galtieri.

Con el sentido puesto en mantener el orden y una aparente legitimidad, los discursos mediáticos giraban en torno construir el sentimiento de victoria y triunfo; consolidar la idea de patria; propagar la unidad nacional y logran instalar un sentimiento que conducía a la definitiva recuperación de las islas; todo esto sobre la base de sostener un gobierno dictatorial desgastado y extremando sus últimas medidas para permanecer en el poder.

Es importante destacar que durante todo el proceso vivido entre 1976 y 1983, la acción psicológica como modalidad que acompaño desde los medios al terrorismo de estado estuvo presente y fue parte de una estrategia central en la forma en que se manejó la comunicación del conflicto armado.

Durante el discurso de asunción del presidente constitucional Raúl Alfonsín (10 de diciembre de 1983), emitido por la Televisión, a través de cadena nacional, se formalizó el objetivo indeclinable la recuperación  de las islas y la afirmación del derecho de la nación respecto del territorio nacional que estaba en ocupado por los ingleses.

De esta manera, el objetivo propuesto por el presidente democrático dio paso a la construcción de relatos mediáticos nutridos con ideas como acuerdo, diálogo, solución,  tendientes  a construir una nueva realidad que permita, al menos pensar en la posibilidad de recuperar el territorio malvinense.

Por otra parte, la gestión radical logró responder a los deseos de la ciudadanía de ejercer las libertades públicas acalladas durante el ciclo dictatorial del Proceso y adoptó un paso trascendente en el exterior como el de juzgar a la cúpula militar responsable de las violaciones a los derechos humanos durante dicho ciclo.

Cuando Carlos Menem asume el poder, decidió en primer lugar, no privilegiar el ámbito de las Naciones Unidas para debatir el tema Malvinas ya que lo consideraba un canal inconveniente. Descartado entonces el plano multilateral (por un tiempo), la Cancillería privilegió el diálogo directo.

La “estrategia de seducción” encabezada por el canciller Di Tella, resultó ineficaz porque los habitantes de la isla, con sentido común y patriotismo ratificaron los vínculos culturales con el reino Unido y  se pronunciaron favor de la soberanía británica.

Los medios comunicacionales reflejaban las acciones concretas despegadas de la mencionada estrategia, destacando en sus titulares los esfuerzos del gobierno en pos de lograr un acercamiento directo con los isleños.  Pensar la posibilidad de una soberanía compartida; otorgar una autonomía de las islas; enviar regalos a los isleños; fueron núcleos mediáticos que  reflejaban un sentimiento de interés y prioridad de la agenda política.

La “cuestión Malvinas” concentra profundos y controversiales significados, vinculados  por un lado, con la identidad nacional y latinoamericana, y por otro,  los debates que suscita el período de la dictadura militar y los años posteriores  a  la guerra de Malvinas en vinculación con la política exterior.

Por eso discutir Malvinas,  es repensar un conjunto de temas que, como un espejo multifacético permite explorar los distintos sentidos  y relatos que acompañaron las heridas abiertas de una pasado muy presente. De qué hablamos cuando hablamos de “Malvinas”, qué lugar asigna nuestra sociedad  a las expectativas y también frustraciones que se han sedimentado sobre ese territorio. ¿De qué modo es viable en democracia ejercer el derecho de soberanía, qué tipos de “derechos” y “responsabilidades” exigen recordar a la guerra de Malvinas?

Sin dudas muchos son los interrogantes, el repaso de los distintos relatos construidos a través del conflicto de Malvinas, no hace más, que dejar al descubierto, diferentes intereses políticos disfrazados de patriotismo. Es importante que reconozcamos que la Guerra de Malvinas fue un grave error  y no sólo un error militar, el cual quedó detallado contundentemente en el Informe Rattenbach, sino un error político, moral y diplomático que continuo una vez terminada la guerra y que aún estamos a tiempo de revertir.

   
informe_completo-_malvinas_y_la_dictadura_15.pdf